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Un Movimiento para una Carta Laboral Global?

Peter Waterman

p.waterman@inter.nl.net

La idea de un movimiento para una Carta Laboral Global surge tanto de la desesperación como de la esperanza. La desesperación es causada por ver al movimiento de los trabajadores en todas partes del mundo bajo los múltiples ataques dirigidos por el capitalismo contemporáneo, y también por la ausencia, en el movimiento mismo, de una visión movilizadora y unificadora como lo inspiraba en el pasado. La esperanza viene de ver tal visión y energía dentro del Movimiento de Justicia y Solidaridad Global.

  1. El objeto de una Carta Laboral Global es desarrollar una declaración o manifiesto sobre el trabajo, relevante a todos los trabajadores, teniendo en cuenta las condiciones de un capitalismo radicalmente transformado y altamente agresivo, además de neoliberalizado y globalizado.
  2. La idea de tal carta surgió a propósito de un par de declaraciones internacionales recientes sobre el trabajo (Bamako Appeal, 2006 y la Plataforma Laboral para las Américas, 2006). Una limitación común a estos documentos es que cada uno fue producido y enviado para su aceptación o firma por los líderes sindicales o elites intelectuales pasando por alto su discusión por los miembros de los sindicatos, incluyendo las bases, o por los activistas de las comunidades. La idea de esta Carta también fue inspirada en una reciente declaración, la Carta Mundial de la Mujeres para la Humanidad (2004) producida después de una discusión de alcance mundial de un nuevo movimiento social que empezaba a movilizarse.
  3. Este proyecto está dirigido a la emancipación del trabajo (esto es, del trabajo para el capital y el estado, el imperio y el patriarcado), lo que implica articular las luchas de los trabajadores con las de otras categorías sociales, personas y pueblos oprimidos y explotados -particularmente la mayoría de trabajadores que son mujeres. La existencia de un movimiento creciente de justicia y solidaridad global, más conocido a través del proceso Foro Social Mundial, hace tal articulación cada vez más posible.
  4. Propongo como título ‘Movimiento por una Carta Laboral Global’. “Carta” nos trae a la memoria a uno de los más tempranos movimientos radicales-democráticos, populares y de trabajadores del capitalismo industrial, el de los británicos Cartistas. “Movimiento” nos recuerda que el desarrollo de tal declaración requiere de un proceso y una movilización propia de los trabajadores.
  5. Este proceso necesita revelar sus orígenes y deudas a las nuevas formas de autoorganización de los trabajadores (dentro y fuera de los sindicatos), a las redes sindicales urbanas y rurales (a escala local, nacional, e internacional), a las ONGs sindicales y a la ola creciente de educación, comunicación e investigación sobre la crisis del movimiento sindical.
  6. Lo novedoso es que la Carta no sea concebida como una declaración única, correcta y final, la cual los trabajadores o quien sea simplemente suscriban (aunque eso podría ser parte del proceso), sino como una de naturaleza procesal, dialógica y en desarrollo. De esta manera la construcción de la Carta podría ser iniciada o suspendida en cualquier momento, con participación abierta. Tal proceso requeriría al menos los siguientes elementos: información/comunicación, educación, diálogo, (re)formulación, acción, evaluación e información.
  7. La existencia del ciberespacio hace que por primera vez sea posible una Carta Laboral Global. No se trata simplemente de una nueva tecnología comunicacional sino de la posibilidad para desarrollar relaciones no jeráquicas, dialógicas e igualitarias a escala mundial. El proceso dependerá fuertemente del uso de las computadoras debido a las características inherentes de la web que permiten una retroalimentación, tienen alcance global y cada vez menor costo. Un número cada vez más grande de trabajadores y activistas están involucrados en el trabajo computarizado, familiarizados con tecnología de la información y tienen habilidad y aptitud para usar Internet. Sin embargo, dado el acceso desigual a las computadoras por parte de los trabajadores, el proceso también debe usar métodos de comunicación apropiados a tipos específicos de trabajo en diferentes localidades.
  8. El trabajo en redes puede y debe asegurar que quienes sean los iniciadores o coordinadores no llegarán a convertirse en líderes permanentes o controladores. Hay un creciente cuerpo internacional y a tiempo completo de organizadores y activistas voluntarios, ambos dentro y más allá de los tradicionales sindicatos inter-nacionales, experimentado por el Movimiento de Justicia y Solidaridad Global, que podría ofrecer los nudos iniciales de tal articulación de redes. El trabajo de redes también permite la existencia de varias cartas, en diálogo una con otra. Tal diálogo debe ser considerado una normal y hasta necesaria parte del proceso y evitar la autoridad, dependencia o pasividad asociada con manifiestos tradicionales.
  9. Aunque esta propuesta parte del hecho que las organizaciones sindicales tradicionales están en crisis, debe ser claro que eso representa simultáneamente una oportunidad. Es una oportunidad para la reinvención de las formas de autoarticulación sindical, como ha ocurrido más de una vez en la historia del capitalismo. Abandonando poderes y privilegios crecientemente imaginarios, los sindicatos podrían reinventarse y llegar a formar parte importante del movimiento de emancipación social mundial. Las formas de tal reinvención emergerán de un diáologo continuo, de la dialéctica entre actividades organizacionales y trabajo de redes.
  10. Para empezar, las primeras ediciones de la Carta podrían contener una lista de demandas y campañas acordadas globalmente, con implicaciones emancipatorias y transformadoras para los involucrados. En vez de aumentar las dependencias en relación al capital, el estado, el patriarcado y el imperio, cualquier Carta Laboral Global debe fortalecer la solidaridad con otros sectores y movimientos populares y radical-democráticos.
  11. Cualquiera de estas campañas debe ser vista como experimento compartido, a ser colectivamente evaluado. Las campañas deben implicar solidaridad global, como fue la campaña por la jornada de las ocho horas, con 200 años de antigüedad (pero nunca terminada). Hay un amplio rango de temas imaginables (de los cuales los siguientes son ejemplos hipotéticos y no necesariamente colocados en un orden de prioridad).
  • Jornada laboral de seis horas, semana laboral de cinco días y año laboral de 48 semanas, distribuyendo más ampliamente el trabajo disponible, y reduciendo el sobretrabajo.
  • Derechos laborales globales, incluyendo el derecho a la huelga y a la acción solidaria inter/nacional, consultando a los trabajadores –incluyendo a los migrantes, a los trabajadores precarios, a quienes tienen labores no remuneradas (amas de casa) y a los desempleados, sobre sus prioridades. En segundo lugar, se debe priorizar luchas colectivas y actividades creativas en vez del luchar sobre liderazgos.
  • El otorgamiento de un ingreso básico universal a favor de los intereses de las mujeres, de los desempleados, etcétera.
  • Una reinvención centenaria de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en 2019, elevando la representación laboral del 25% al 50%, compartiendo simultáneamente este porcentaje incrementado con trabajores no sindicalizados.
  • Una campaña global por el trabajo útil, con el objetivo de alcanzar mejores condiciones de trabajo o “trabajo decente”, que trate con producción útil, con un consumo socialmente responsable y sostenibilidad ambiental.
  • Todo en común, una campaña para la defensa y extensión de formas de propiedad común (desafiando así, tanto al proceso de privatización como a la propiedad capitalista en general).
  • La reinvención del Primero de Mayo como el Día de la Solidaridad de los Movimientos Laborales y Sociales Globales, como está siendo promovido por trabajadores precarios en Europa y por los obreros inmigrantes en los Estados Unidos.
  • Apoyo al principio de Economía Solidaria, y la práctica del mismo, esto es producción, distribución, intercambio que supere los competitivos, divisorios, jerárquicos y destructivos principios del capitalismo.
  • Un Foro Laboral Global, como parte o complemento del Foro Social Mundial, una asamblea organizada autónomamente de la OIT y de las centrales sindicales globales, con una apertura a todos.
  1. Esta propuesta está claramente marcada por sus orígenes, tanto del autor, de su lugar y de su idioma. Es, sin embargo lanzada bajo el principio de CopyLeft?. Por eso, con esperanza de que sea discutida, puede ser adaptada, reemplazada, desafiada, rechazada y obviamente también ignorada.

Fuentes

Llamada de Bamako. 2006. http://www.forumdesalternatives.org/bamako.php (external link)

Plataforma Laboral para las Americas. 2006.
http://www.cioslorit.org/galeria/cartilla_parte_a.pdf (external link)
http://www.cioslorit.org/galeria/cartilla_parte_b.pdf (external link)

Waterman, Peter. 2006. ‘A Global Labour Charter Movement?’, South African Labour Bulletin. Setiembre.
http://www.choike.org/nuevo_eng/informes/4278.html (external link)

Marcha Mundial de Mujeres. 2004. ‘Carta Mundial de las Mujeres para la Humanidad’.
http://www.worldmarchofwomen.org/qui_nous_sommes/charte/es?set_language=es&cl=es (external link)


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